Del año 2000 al año 2006 se vio un fenómeno impresionante en la presidencia. Por primera vez en la historia de México la libertad de expresión llegó a un grado tal que la figura presidencial se vio degradada a un mero chiste. ¿Y cómo no podría pasar esto con el chiste de presidente que teníamos? No hace falta comentar que existe todo un libro de los foxismos de Fox donde se mencionan las grandes frases de este presidente.
En épocas del PRI esto no sucedía. Inicialmente porque no existía una marcada libertad de expresión. Por otro lado, si bien este blog es apartidista (no cree en ningún partido político en México), se debe aceptar que el equipo rojo estaba mucho más preparado que el equipo azul. En épocas del PRI jamás hubiéramos escuchado al secretario de hacienda diciendo una reverenda idiotez en cadena nacional como que las familias en México ganando seis mil pesos pagan colegiaturas en escuelas privada, coches y créditos hipotecarios. Esto fue comentado por Ernesto Cordero, y vaya que le costó una cantidad de críticas. Sobretodo porque fue secretario previamente de la Secretaría de Desarrollo Social, donde al parecer no se dio cuenta de la realidad del país. Por otro lado, siendo egresado del ITAM, pareciera que nunca entendió la cantidad de dinero que pagaba por su colegiatura.
Y hablando de colegiaturas, ¿por qué vivimos en un país donde las colegiaturas sean deducibles? Realmente es otra de las grandes pendejadas del año. Deducir colegiaturas privadas significa que la opulencia mexicana duduzca más impuestos. Es una medida para satisfacer a los ricos, y los pobres se mantienen jodidos. Mientras que nuestro H. Congreso de la Unión frena leyes indispensables (como una reforma energética), vota a favor de medidas para reducir la captación de impuestos.
Finalmente, las menos importantes, pero no por ello menos impactantes. Y es que la sociedad mexicana tiende a recordar más las pendejadas de las estrellas, que la de sus políticos. Desde Kalimba metiéndose con menores de edad, pasando por el Juay de rito de López Dóriga, las DulceMariaQuotes con el tsunami en Japón (que nos hicieron recordar el "surimi" de la Conde)... todo esto habla de gente mal preparada. Que López Dóriga sea el noticiero Televisa en horario estelar y no pueda hablar inglés (o se ponga nervioso por ello) significa que su preparación es mediocre y todo el dinero que se mete por programa no lo usa para prepararse, sino... ¿para qué? Sin duda alguna no para prepararse.
Y mientras sigamos permitiendo estas y otras pendejadas seguiremos siendo tristemente tranzados por malos sistemas de telecomunicaciones y televisión basura.