martes, 5 de abril de 2011

Segunda parte de la ecuación (Parte 2)

Recordemos la ecuación de la sustentabilidad, presentada el 29 de noviembre de 2010 en este blog. Ésta nos dice que el impacto a la naturaleza ocasionado por algún producto está afectado por cuatro factores antropogénicos:

Impacto total = i · m · u · P

i = impacto ocasionado por unidad de materia o energía utilizada durante el ciclo de vida del producto
m = total de materia o energía utilizada por producto o servicio
u = producto o servicio demandado por persona
P = población total que demanda el producto o servicio

Analizábamos el día 23 de diciembre de 2010 (sí, quizás en la peor semana) que la posible causa del consumo hoy en día data del ensayo de Lebow. Hoy sin embargo no nos centraremos en las causas y las razones del consumo como lo hemos hecho en aquel entonces. Hoy hablaremos del consumo responsable: ¿Qué podemos (y debemos) hacer como consumidores responsables?

La idea de consumo sostenible no se basa en cambiar a productos que "me dicen" son más económicos o eficientes. Hay que juzgar como consumidores, y de preferencia, informarse en el ciclo de vida del producto que consumimos. Primero tratar de analizar las falacias que nos muestran en la publicidad y repudiarlas. Luego, dejar de consumir aquellos productos que sean engañosos. El siguiente paso será investigar si los productos que consumimos son nocivos para la salud y el ambiente.

El problema es que nadie se dedicará a hacer un análisis del ciclo de vida de un producto para los miles de productos que consumimos. ¿No para esto existe una dependencia gubernamental que se dedique a legislar los productos y servicios que están en oferta? La respuesta es: sí, existe la COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgo Sanitario), quien hasta hace poco se puso las pilas para retirar del mercado algunos "productos milagro" que no cumplían con la legislación. La COFEPRIS maneja una lista de productos que este organismo no recomienda.

Además, la COFEPRIS recomienda desconfiar de productos que garantices solucionar o combatir enfermedades o mejorar funciones corporales de forma instantánea. También nos recuerda que sin esfuerzo no existen mejores resultados. Finalmente nos hace una gran e importante recomendación: que un producto sea 100% natural no garantiza que el producto no sea nocivo para la salud o provoque efectos secundarios.

Otro organismo encargado de protegernos como consumidores es la PROFECO (Procuraduría Federal del Consumidor), la cual publica la Revista del Consumidor. En ella advierte al consumidor los resultados de estudios de calidad hechos a marcas de productos que se encuentran en em mercado. Además durante los estudios hacen recomendaciones y proveen información relevante con el consumo del producto analizado.

¿No crees que sea suficiente? Existen asociaciones civiles y organizaciones no gubernamentales en México y el mundo. Algunas (aunque no todas) de las que este blog recomienda por haber tenido contacto con ellas son WWF, 350 y Green Peace. Una más dedicada al consumo responsable es El poder del consumidor.

Recordemos que mucha de la publicidad que recibimos en televisión y radio ha sido procesada por corporaciones con intereses económicos. Estos pueden decidir qué tipo de información proveernos y qué tipo de información no. Un ejemplo claro será la pelea que tiene actualmente Televisa con Telmex, donde los primeros anuncian el mal servicio de los segundos, cuando tiempo atrás nos invadían con comerciales de globitos aerostáticos. Durante el sexenio de Fox se cedió a los medios de comunicación tiempos oficiales, que el gobierno debía usar para informarnos. Tristemente los tiempos oficiales ahora sólo sirve para decirnos que el gobierno hace cosas bonitas, sin decirnos el cómo ni el porqué.

Finalmente aclarar que esta entrada no analizará productos individualmente. En entradas subsecuentes (y en algunas anteriores) se hará esto dependiendo de la gravedad del producto. Además, subsecuentemente nos pondremos a analizar índices de consumo sostenible, como "La Huella Ecológica" y el "HPI".

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